28 julio 2011

Carta abierta al diario La Razón




Señores editores de La Razón:

por todos es bien conocida la línea editorial de su diario. Las personas que les leen y las personas que no les leemos sabemos que ustedes abominan del hecho de ampliar derechos civiles como ocurre con el aborto, la eutanasia o el matrimonio gay. Sabemos también que esto se debe principalmente a la influencia del catolicismo, el cual por descontado tiene entre sus páginas un considerable peso. Sabemos de su antipatía hacia todo lo que huela a socialismo o a izquierdas, y conocemos de sobra su odio visceral hacia el actual presidente del Gobierno de este país al que a ustedes, como a uno de sus líderes políticos apellidado Aznar, les encantaría ver en la ruina.

Lo que ni la libertad de expresión ni su línea editorial les permite es vulnerar los Derechos Humanos. No importa que uno sea de izquierdas o de derechas. No importa que uno crea en Dios o no. No importa el género de la persona con la que uno se acuesta. Quiero pensar que sienten lo mismo que siento yo al contemplar las imágenes de los niños muriendo de hambre en el cuerno de África, como las que en este momento aparecen en la portada de su edición on line. Quiero pensar que el sentimiento de humanidad es universal.

Ustedes han empleado el titular "Pasión gay en el gym" para relatar el asesinato de un joven a manos de su ex-novio. Lo cierto es que la sorna y el sensacionalismo que hay en él, y que ustedes humanamente detectan tan bien como yo, lo convierte en una falta de respeto como pocas recuerdo en la prensa reciente. La cobertura mediática de este asunto ha dejado ver la homofobia que aún campa a sus anchas en el espacio público de este país. Casi ningún medio de comunicación ha estado a la altura, cuando dicho nivel no era mayor que el establecido por el respeto al prójimo. Pero ustedes se han llevado el premio a la homofobia retransmitida -y retransmitiente-.

En España, los malos tratos son una de las mayores lacras sociales que hoy vivimos. Generalmente se dan en parejas heterosexuales y generalmente aparecen en las páginas de los periódicos cuando ya es demasiado tarde. Un cadáver tiene mayor poder de llamada que cualquier teléfono de la mujer. A nadie (humano, cabal... independientemente de su religión o de su color político) se le ocurriría hacer gracietas con ello en ningún medio de comunicación. Parece que para ustedes, ni este caso es otro más de violencia machista ni merece el mismo respeto.

En la facultad aprendí que el buen Periodismo ha de tener una vocación de servicio. Me pregunto qué servicio creen ustedes que están cumpliendo. Conociendo sus antecedentes y el tipo de retórica exaltada que suelen emplear, mucho me temo que hace tiempo que renunciaron a ejercer ese buen Periodismo. Y me apena profundamente. Me resulta decepcionante en lo profesional y en lo humano que un medio que ha renunciado al buen Periodismo tenga tanto poder como ustedes tienen. Me entristece que un periódico emplee la libertad de expresión (a la que en su día se opusieron muchos de quienes hoy componen o apoyan a su diario) para defender lo que no es otra cosa que falta de humanidad.

Atentamente

Julio César Ortega


2 comentarios:

Walt Rawley dijo...

Iyo Julio, se la vas a mandar, verdad que si??? :)

en el horno que nos cuecen dijo...

Buenas Julio hace un tiempo vi un comentario en tuyo en la edición digital del País en un articulo de la generación nini (un articulo penoso por cierto) y te guarde en favoritos después de dos años le he dado por casualidad y me sorprende el millón de pensamientos que tenemos en común. Un beso
Una bloggera adicta.