20 marzo 2012

Pepas que envejecen mal



 Doscientos años hace hoy que se aprobó la primera Constitución en España. Doscientos años del nacimiento de la ciudadanía española como tal y del fin de la concepción del pueblo como súbdito. Otros regímenes, algunos más abominables que otros y debido a los cuales nuestra democracia tiene 36 años y no 200, abolirían el texto más adelante. Eso demuestra que, pese a la concepción de la Historia de la Humanidad como una continua evolución, el camino está plagado de pasos atrás. Y el momento que vivimos es el vívido ejemplo de ello.

Verán ustedes en todos los medios que estos días los políticos celebran este bicentenario como si ellos mismos hubiesen redactado el texto de marras. O como si siquiera cumpliesen con las bases que dicho texto establece. Lo cierto es que no, sino que por contra, están dinamitando en un tiempo récord lo que la celebrada Pepa establecía, sin saberlo, como el precedente del Estado del Bienestar. He aquí algunos ejemplos comparativos que ilustran esta especie de teoría de la involución social de la que hablo:

>> Enseñanza pública

> 1812: El título IX de la Constitución de 1812 plantea la educación básica como una obligación del Estado. Además del catecismo, se había de enseñar los valores civiles.

> 2012: La educación pública es uno de los principales objetivos de los recortes en nombre de la crisis económica. La Comunidad de Madrid hace un par de años que ya tiene más colegios públicos que privados. La asignatura de Educación para la Ciudadanía, que instruye en valores civiles, ha sido abolida. La asignatura de Religión continúa gozando de privilegios.

>> Fiscalidad

> 1812: El artículo 339 establece los impuestos en función de las facultades de cada uno y deja claro que no debe haber excepciones ni privilegios. 

> 2012: Casi un 80% de las empresas del Ibex-35 operan de un modo u otro en paraísos fiscales. La economía sumergida en España ronda los 245.000 millones de euros, lo que constituye el 23,3% del PIB. Teniendo en cuenta que el mayor ajuste de la democracia (ese que se ha saldado con colegios públicos saturados o salas de quirófano cerradas) es de unos 37.500 millones de euros, saquen las cuentas ustedes mismos. Pero no se equivoquen: un plan antifraude, por fuerte que sea, no eliminaría dicho fraude, aunque sí lograría situarnos en la media europea y recaudar así algo más de 38.000 millones de euros al año. Si se preguntan si el actual Gobierno tiene previsto un plan antifraude en condiciones, la respuesta es no.

>> Organización del territorio nacional

> 1812: se eliminan las unidades territoriales existentes hasta entonces para crear en cada provincia una Diputación. Por tanto, las diputaciones no son, como algunos dicen, un invento de Franco. La Pepa parte, en este sentido, de una concepción de igualdad entre todos los españoles.

> 2012: las diputaciones se han convertido en un anacronismo al margen de la distribución de competencias en el régimen de comunidades autónomas (régimen cuyas perversiones está creando españoles de primera y de segunda). Son instituciones inservibles. Inservibles para el pueblo, quiero decir, que no para la clase política más mediocre, que ve en ellas un coladero de enchufes. Acabar con ellas ahorraría unos 10.000 millones de euros. PSOE y UPyD llevaban en sus programas electorales de 2011 la supresión de las diputaciones. Ninguno de ellos ganó las elecciones generales.

>> División de poderes (trias politica)

> 1812: La Pepa excluía al Poder Judicial de la política. Fue uno de los aspectos en que estuvo más avanzada, ya que iba más allá de lo planteado en España por aquel entonces, garantizaba los derechos de la incipiente ciudadanía y sentaba las bases del Estado de Derecho moderno. 

> 2012:  El escándalo Garzón como paradigma cuestiona si realmente existe en la España actual una separación de poderes real y efectiva y, por tanto, cuestiona las bases del Estado de Derecho. La misma Iglesia que incluyó a El espíritu de las leyes de Montesquieu (obra cumbre del trias politica) en su Index Librorum Prohibitorum goza hoy de privilegios validados por textos preconstitucionales.


La Constitución de 1931, que rigió la Segunda República hasta el golpe de Estado de 1936, desarrolló muchos aspectos de La Pepa. La actual Carta Magna también es deudora del texto aprobado en el Cádiz asediado por Napoleón. Son productos de un pensamiento ilustrado hoy en declive. El liberalismo ha dado paso al neoliberalismo. El concepto de lo público retrocede ante el avance imparable del auge de lo privado, y el individualismo es la estrategia subyacente en una sociedad globalizada. La ciudadanía ha dejado de creer en la igualdad como un fin deseable y alcanzable. Los valores en los que fue auspiciada la Constitución de 1812 viven horas muy bajas, no sabemos muy bien si de reformulación o de simple extinción.

No me digan pues que no hay Pepas que envejecen mal.

07 marzo 2012

Lengua de macho, lengua de hembra



Esta semana ha ocurrido algo que me ha alegrado entre tanta desgracia. Por fin el castellano ha sido el centro de un debate en los medios de comunicación sin ser sinónimo de nacionalismo cateto alguno. Eso sí, otro movimiento social desde mi perspectiva mal entendido, se ha encargado de adulterarlo. No todo puede ser perfecto.

La cuestión es que la Real Academia Española ha publicado un informe en el que contradice las propuestas lingüísticas de toda una retahíla de guías editadas en los últimos años que claman por la visibilidad de la mujer en la lengua. La RAE, que, todo sea dicho, está compuesta en su mayoría por auténticos carcamales, asegura que lo expuesto en tan bienintencionadas guías entorpece y empobrece el habla. Y no le falta razón.

La lengua es un organismo vivo en continua evolución (o en continuo cambio, mejor dicho), lo que no quiere decir que esté al servicio de las ocurrencias de nadie en particular, por muy buena voluntad que estas ocurrencias contengan. La lengua la moldean todos aquellos que la escriben y, sobre todo, que la hablan. Y algunas de las palabras que proponen las feministas (que no feminazis, Reverte) sencillamente no pueden pronunciarse y es por eso que están abocadas al fracaso. El movimiento 15-M, tan necesario y tan representativo del hastío popular ante la injusticia, utilizó la equis como sustituta de la vocal de género en los sustantivos. Pero ya me dirán ustedes cómo demonios se pronuncia la palabra indignadxs

La autora de una de estas guías fue mi profesora de lengua en la Universidad. Uno de los ejercicios obligatorios en su asignatura fue localizar errores en prensa. ¿Y qué hizo esta señora con los miles de errores localizados por decenas de sus alumnos? Pues editar un libro con muchos ejemplos de errores en prensa. Eso es lo preocupada que estaba por la igualdad y la justicia. Lo siento, pero lo decía o estallaba.

Las guías de lenguaje no sexista, elaboradas casi siempre sin la participación de los lingüistas, proponen así unos usos totalmente ajenos a las prácticas de los hispanohablantes. En muchos casos contravienen normas de gramática perfectamente asentadas. Y confunden deliberadamente género y sexo.

Pero el mayor error que cometen dichas guías no es ninguno de los antes mencionados, sino intentar normativizar el lenguaje, cuando eso no es función ni siquiera del DRAE. Tanto los diferentes diccionarios de español como las ortografías de los países hispanohablantes tienen la labor de recoger (y no de imponer) usos lingüísticos asentados. ¿Por qué hemos de decir 'jueza' si la palabra 'juez' es neutra y sólo el artículo que la precede le otorga el género? Bien es cierto que la lengua es el modo de comunicarse de una sociedad, y que si esa es sociedad es machista, como por desgracia lo es la nuestra, hay usos machistas de la lengua. El problema pues está en la sociedad, y es en ella donde se ha de incidir para acabar con el machismo.

El feminismo es otra cosa, pero en cualquier caso, el debate social despertado en torno a este tema ha sido un soplo de aire fresco entre tanto gris de política mediocre y economía apocalíptica. Espero que haya muchos más.

18 febrero 2012

Una oscura simbiosis



Pues ya está aquí. Ya llegó. Al fin tenemos entre nosotros la reforma laboral más profunda de la democracia. La ha emprendido un gobierno conservador y, como tal, ha dejado su impronta en ella. Esto quiere decir que de reforma laboral en realidad tiene poco, puesto que la perspectiva del trabajador brilla por su ausencia en casi todos los planteamientos. Llamemos a las cosas por su nombre: es una reforma empresarial.

Cuando el presidente de la patronal se muestra tan eufórico como demuestra este vídeo con dicha reforma, es que algo falla. Y no porque los empresarios sean una casta de malvados, como los neoliberales piensan que pensamos los demás, sino porque una ley de estas características ha de ser aprobada con el mayor consenso posible entre las partes implicadas. Pero el PP ha preferido la vía del decretazo. Tiene el poder suficiente para hacerlo y queda claro que no está dispuesto a desaprovecharlo. Se ha ganado los primeros elogios de los que se tiene cuenta por parte de la CEOE hacia una reforma.

El poder del PP se extiende de la misma manera que las anémonas en el fondo marino. Todo lo cubre y resulta venenoso para aquel que contraviene sus intereses. La patronal se camufla con maestría entre ella, le aporta oxígeno y se encarga de limarle las impurezas. Ambas salen ganando y excluyen al resto.

La protección del trabajador queda pues en manos de la buena voluntad del empresario, lo que en no pocas ocasiones querrá decir que queda anulada por completo. Es, entonces, un paso atrás en los derechos laborales y un menoscabo de nuestro Estado de Derecho, cada vez más frágil debido a medidas como esta.

Abaratar el despido no logrará crear empleo, tal como han señalado los expertos de todo el mundo y tal como el mismo Rajoy ha reconocido que sucederá "a corto plazo". Supongo que nuestro presidente no está esperando unos años a que la economía mundial cumpla el ciclo recesivo para comenzar a despegar y apuntarse el tanto. Seguro que no.

Lo más curioso es que, como muestra este vídeo, sea precisamente el Partido Popular el más crítico con el decreto-ley que ha entrado en vigor esta semana. Eso sí, con casi dos años de antelación. Concretamente, el 23 de junio de 2010 en el Congreso de los Diputados. Ya se sabe que los populares son siempre sinónimo de vanguardia, todo unos adelantados a sus tiempos. A mí es que me encantan dos cosas: las hemerotecas y las ironías. Allá donde confluyen ambas, aparece el PP perjurando que no iba a abaratar el despido, ora en Twitter, ora en la televisión pública (minuto 42), ora en el debate electoral frente a Rubalcaba (minuto 28:40). Lo grave no es que mientan -¡qué cabe esperar!-, lo grave es que les crean y 10 millones de españoles les den su voto. A todos ellos, y en especial a los que van a despedir de sus puestos de trabajo casi gratis, les invito a reflexionar sobre ello.

Una vez metida la tijera por primera vez, la hoja que corta ya se desliza con más facilidad. Y el siguiente objetivo es el derecho a huelga. La CEOE redacta. El PP aprueba. Pura simbiosis.


09 febrero 2012

Cuando la Justicia no viste de toga

Imagen: Eneko

Hoy es uno de los días más tristes para la democracia en España y, por tanto, para millones de españoles. Yo me incluyo entre ellos. La condena al juez Baltasar Garzón por las escuchas en la investigación de la trama de corrupción Gürtel asociada al Partido Popular constituye un insulto hacia toda una sociedad, ya aquejada de por sí de muchos otros males. Llega además en un momento en que lo público vive siendo cuestionado y vapuleado a diario.

Así la cosas, resulta que Garzón se ha convertido en la primera víctima judicial del franquismo y de la trama Gürtel. Hoy es el día en que se ha colmado el vaso de la desconfianza ciudadana hacia la justicia española, a partir de ahora Justicia S.A. al servicio de los más rancios intereses de este país. Hoy es el día en que millones de personas han dejado de creer en la instituciones que articulan el Estado donde viven. Hoy es el día en que ha triunfado el olvido sobre la memoria. Hoy es el día en que ha quedado demostrado que lo poderoso y lo reaccionario son, aquí y ahora, lo mismo.

La hija del juez, María Garzón, ha dedicado esta carta a los que hoy brindarán con champán. No son pocos. Y lo peor no es su cantidad, sino el poder que detentan. Son los encargados de mantener el statu quo, de tapar la corrupción con la mantilla y de velar para que los crímenes del franquismo sigan impunes. No en vano, el partido político que les permite participar de un juego que en su día aborrecieron es heredero de la dictadura.  

¿Y ahora qué? Nos preguntamos muchos. Pues ahora llega el tiempo de ser más fuerte porque se avecinan tiempos aún más oscuros. Sí, aunque ustedes no lo crean, pueden ser más oscuros. Lo serán. Con una reforma laboral a la vuelta de la esquina que va a costarle al Gobierno una huelga (en palabras de Rajoy) porque será extremadamente agresiva (en palabras de De Guindos hoy mismo en otro micro abierto -la estrategia ya huele-) y un partido conservador en el poder dispuesto a cargarse hasta el último resquicio del Estado de Bienestar, me temo que es momento de armarse de valor. Sin embargo, pedirles a milllones de jóvenes que luchen por un futuro mejor en un país donde ha dejado de existir la justicia es mucho pedir. Demasiado.

El panorama que se presenta a mi generación es devastador. Dicen que somos los más preparados de la historia de este país, pero caramba, no está previsto en los planes que vivamos como tal cosa. No es de extrañar entonces la terrible fuga de talento que ya se está produciendo y que hechos como el de hoy precipitan, con consecuencias nefastas a largo plazo para un país cuyo perfil medio de trabajador va a caer en picado en el momento en que más pudo haber ascendido. 

No nos exiliamos. Nos exilian.

03 enero 2012

Público: diario de una voz que la crisis no enmudecerá



 Hemos empezado el año tal como terminamos el anterior y exactamente tal cual esperábamos: recibiendo malas noticias. Parece que no existe actualidad más allá de la maldita crisis, que no acaba, y que no acabará en mucho tiempo con unos gobiernos decididos a aplicar el recorte en lo público como única medida para aportar soluciones. 

Pero hoy estoy especialmente triste por una razón. La empresa editora del diario Público ha publicado esta mañana que va a solicitar judicialmente la declaración de concurso voluntario de acreedores. O lo que es lo mismo: la existencia del periódico corre serio peligro. Las razones para ello las han explicado a primera hora de esta tarde en su propia web. Como fiel lector, como periodista y como ciudadano me revuelve las tripas que la crisis se esté llevando por delante las voces de muchas personas, incluida la mía. Desde 2007 he encontrado en ese diario mucho de lo que echaba en falta en las principales cabeceras desde que era adolescente y muy especialmente mientras estudiaba en la Facultad de Comunicación. La balanza del panorama mediático estaba por aquel entonces claramente inclinada hacia la derecha (ABC, El Mundo, La Razón... frente a la soledad aunque liderazgo de El País). Además, en 2009, el grupo Intereconomía compró La Gaceta, muy posiblemente la peor bazofia que se edita hoy en España. Público ha aportado un equilibrio necesario que hoy peligra.

A lo largo de estos años he visto reflejado en Público muchos asuntos que nunca antes han tenido cabida en otros medios de comunicación generalistas de ámbito nacional, y no porque no fuesen de interés general, sino porque sencillamente no eran del interés de unos pocos. He apreciado un diario crítico con el poder y comprometido con los Derechos Humanos, no sólo de palabra sino de hecho (no acepta anuncios de prostitución, como no debiera aceptar ningún medio en este país). También gracias a él hoy tengo una videoteca y una biblioteca mucho más nutrida, pues sus coleccionables han sido los más interesantes del mercado (y les habla un seguidor de ellos). Machado, Salinas, Proudhon, Marx, Bakunin, Simone de Beauvoir, Julio Cortázar, el cine de los Coen, de Ken Loach, de Takeshi Kitano, el Cosmos de Carl Sagan o la serie de documentales sobre naturaleza más apabullante que he visto jamás han entrado en mi casa de la mano de este periódico.

Público me ha acercado a problemas que, o bien no conocía o bien consideraba lejanos cuando realmente no lo son. Mediante sus infografías, premiadas en varias ocasiones, he podido entender por qué es importante para un humilde ciudadano como yo que se investigue el espacio sideral, he sabido en qué punto se halla lo que mañana será la vacuna contra el SIDA, he escuchado las voces de los represaliados de las más terribles dictaduras, he leído con atención las propuestas de expertos en economía para salir de la crisis sin atender a la tiranía de los mercados que la provocaron, he visto plasmadas las consecuencias de un sistema electoral escandalosamente injusto, he leído en otras lenguas que componen el patrimonio cultural de este país y he conocido casos de jóvenes que, como yo, se plantean la emigración como un modo de renunciar a la frustración que supone vivir en un país atado a su propio pasado. En Público he visto publicadas todas y cada una de las cartas al director que he enviado en estos años sobre muy diversos temas y también he conversado o discrepado vía e-mail con algunos de los autores que en él escriben. 

No podemos permitir que la crisis deje mudo a un sector de la población que, hoy más que nunca, necesita que su voz se escuche alto y claro. Por eso, les animo a que compren el diario Público. Hoy. Mañana. Siempre. 

27 diciembre 2011

Ya es homofobia en El Corte Inglés



Hay una empresa líder en España que cada día me da más motivos para no consumir jamás ninguno de sus productos. Esa empresa es El Corte Inglés. El pasado febrero me topé con uno de sus anuncios en prensa. Decía algo así como que regalase por San Valentín algo a mi pareja. En el mismo anuncio salía el logotipo que indicaba el patrocinio de dicha empresa a las Jornadas Mundiales de la Juventud, un evento multitudinario organizado por la institución que se opone más fervientemente a esa unión de pareja que yo mantengo. Me pareció bastante curioso y lo comenté con sorna en mi perfil de Facebook, lo que le sirvió a una supuesta amiga, perteneciente al Opus Dei, de excusa perfecta para eliminar de sus contactos -todos ellos tradicionales y prolijas familias blancas de moral impoluta- la foto de la persona que no encajaba y que podía reportarle incómodas preguntas en dicha esfera social.

Esta mañana, El Corte Inglés, junto a Casa del Libro y la web Amazon.es, se ha visto envuelto en una gran polémica por vender un libro cuyo título es nada menos que Comprender y sanar la homosexualidad, escrito por un supuesto psicoterapeuta estadounidense llamado Richard Cohen y editado por una editorial llamada Libros Libres. Para colmo, una vez levantado el revuelo, El Corte Inglés ha justificado en su página oficial de Facebook la venta de dicho libro aludiendo a la pluralidad y la diversidad. Con ello no ha hecho sino echar más leña al fuego, hasta lograr que la hashtag #nomecures haya sido número uno en los Trending Topics de Twitter en España desde media tarde.

Parece bastante claro que el libro trata la homosexualidad como una enfermedad (sólo se puede sanar a alguien que está enfermo, y el verbo sanar está en el título de este vómito de papel). La homosexualidad jamás ha sido una enfermedad, y la OMS dejó de reconocerla como tal en 1990. Editar un libro que dice semejante burrada, además de suponer un anacronismo, constituye un llamamiento a la incomprensión y al odio hacia un colectivo social por razones de orientación sexual. Es validar la discriminación, y eso es un delito en este país. El primer responsable de dicho delito es el autor, pero también la editorial y por supuesto, cualquier comercio que mantenga un acuerdo para su venta. Por eso, El Corte Inglés es cómplice de homofobia.

Me gustaría saber si El Corte Inglés también vende libros sobre cómo curarse del sectarismo religioso (¿lo hubiera repartido en las Jornadas que patrocinó?), sobre cómo dejar de ser negro y aclararse la piel para parecer normal, de cómo ser anoréxica sin que tus padres lo sepan o de cómo pegar a una mujer sin que nadie excepto ella lo note, todo ello justificado con la ideología y la libertad de expresión, faltaría más, que para eso son muy diversos y muy plurales ellos.

Dudo que se trate de un simple error de El Corte Inglés. Si la homofobia hubiese estado implícita sólo en el texto, quizá lo habría podido entender. Pero no entiendo que un libro con ese título haya podido llegar hasta las estanterías de los grandes almacenes más famosos de España. De igual manera que dudo mucho que hubiesen hecho nada al respecto si no se hubiera formado tal escándalo en Internet (escándalos tan cíclicos como efímeros, por cierto, pero que dejan muy dañado el mayor activo de una empresa: su imagen de marca). No sólo espero sino que exijo que El Corte Inglés, Amazon.es y Casa del Libro retiren el libro ipso facto y pidan disculpas por ello.

Creo firmemente que este suceso es otra muestra más de la homofobia que late bajo nuestra sociedad de (no siempre) aparente igualdad. Ese es el tipo de discriminación más peligroso porque es el más sutil, el más difícil de localizar y, por tanto, de combatir. Actúa como un volcán activo que calienta la superficie y que, en ocasiones como esta, nos escupe el magma directamente a la cara.


04 diciembre 2011

Stop bullying!

Esta es una de las pruebas que mejor demuestra por qué debemos seguir luchando:



01 diciembre 2011

Los prejuicios son más destructivos que el virus



Como saben, hoy se celebra el Día Mundial contra el SIDA. A estas alturas parece que ya se ha dicho todo sobre el virus. Pero no es así. Y ustedes mismos quizá lo comprueben en el vídeo que les dejo a continuación. Forma parte de la campaña 'Retrátate ante el VIH' que ha puesto en marcha la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (FELGTB).

¿Hasta qué punto usted se siente acechado por un virus cuya mitad de nuevas infecciones se debe a que una cuarta parte de los seropositivos no sabe que lo son? ¿Se siente usted a salvo del virus porque piensa que es cosa de otros? Pues le advierto que esa es la actitud más peligrosa de todas. Tan dañina como la ignorancia que conduce tanto al estigma social de los seropositivos como a la sensación de seguridad.

El vídeo importa casi más por lo que pregunta al espectador que por lo que pregunta a quienes salen en él. Les sugiero que hagan lo siguiente: siéntese ante la pantalla a solas, con los altavoces o auriculares puestos, lean las preguntas y contéstenlas con toda la sinceridad para sí mismos. No van a quedar mal ante nadie, pueden responderse hacia sí lo que realmente piensan.

Comprobarán cuánto queda por hacer.